Cuando me contaron lo que tenían en mente no me lo podía creer. Me pareció una genialidad súper divertida. Teníamos la referencia del fotograma original de la película de Mario Camus. Yo tenía la casa perfecta: En esa casa en medio de una dehesa estuvo trabajando mi abuelo Juan muchísimos años y allí con él pasábamos todos los domingos con mis padres, mis tíos y mis primos. Resultó que la casa donde hice la foto está muy muy cerca de la localización real de la película. Sin duda es el mismo tipo de casa, de paisaje, de territorio…

La fotografía la hicimos al final de una larguísima sesión de fotografía en la que además de esta foto hicimos todo el trabajo para el disco «Se nos lleva el aire» del que os hablo en otra entrada.

Cuando la fotografía estaba casi lista se la estaba mandando a Robe por e-mail y en el asunto le puse «Los santos inocentes» pero en un último momento les miré las caras (siempre me arranca una carcajada esta fotografía) y edité el asunto y le puse «Ni santos ni inocentes» y le di a enviar. A seguir currando…

Un día estaba trabajando de camino a Cabezabellosa cuando me llamó y me dijo «Oye, la foto de los santos inocentes nos gusta mucho» y yo «Si! es un puntazo!» y me dijo: «No, no…es que nos gusta mucho, mucho…Estamos pensando en que sea la imagen de la gira». ¡No me lo podía creer! Nos echamos unas buenas risas solo de imaginarlo.

¿Quién le iba a decir a mi yo de 10 años que algún día, donde de niño me llevaron a cazar gamusinos con un saco, haría una fotografía que sería vista por millones de personas en toda España?